Sirope o jarabe de maíz



El jarabe de maíz casero, más conocido como sirope de maíz, es una especie de edulcorante líquido que normalmente se crea mezclando una fécula de maíz (maicena), mantequilla y azúcar refinada.

Los pocos ingredientes que necesita hacen de este jarabe un alimento fácil de preparar; además, el tiempo de preparación que necesita es menor a 10 minutos.

Uno de los usos primordiales del jarabe de maíz en la gastronomía, consiste en la preparación de dulces; especialmente en aquellos que forman parte de la gastronomía americana. De esta forma, el jarabe de maíz casero se suele utilizar para hacer fondant, helado, nubes de azúcar y para darle brillo a los postres.

Uno de los grandes beneficios del jarabe de maíz, es que al prepararlo en casa se pueden regular las cantidades de azúcar, y por lo tanto controlar la cantidad de calorías que contiene. 

Además, este alimento aporta menos calorías que la miel y el azúcar, lo cual lo hace ideal para formar parte de dietas adelgazantes.

También, es beneficioso para la conservación de los alimentos, ya que contiene un índice alto de fructuosa. Esta sustancia ayuda a evitar el desarrollo de las bacterias, actuando como un excelente conservante casero.

Cómo preparar el jarabe de maíz casero:

Ingredientes:
200 ml de agua
400 g fécula de maíz (Maicena)
100 g azúcar blanco refinado
100 g de mantequilla

Colocar una cazuela mediana con el agua. Dejar a fuego medio hasta que llegue al punto de ebullición.

Una vez logrado el punto de ebullición, agregar la mantequilla y la fécula de maíz. Algunas personas sustituyen la mantequilla por aceite, sin embargo, el sabor y la textura variarán en el resultado final.

Ir mezclando continuamente, hasta que la mezcla se vuelva espesa. Si se desea menos espesa la mezcla agregar un poco más de agua, hasta obtener la consistencia deseada.

Añadir el azúcar refinado, mezclar hasta que se disuelva, y todos los ingredientes queden bien unificados. Una vez listo, el jarabe debe quedar con un tono caramelo con un poco de gris.

Con ayuda de un colador, verter la mezcla sobre un frasco de vidrio previamente esterilizado.