La lenteja Beluga.

 La lenteja Beluga.

 

También llamadas lentejas caviar, destacan por su pequeño tamaño, su intenso color negro y por ser muy sabrosas. Es la variedad de lentejas más rica en proteínas y provienen de Asia, aunque poco a poco se han ido cultivando en los países mediterráneos y cada vez son más fáciles de encontrar.

Propiedades y beneficios de la lenteja beluga

Además de su alto contenido en proteínas, cuenta con gran cantidad de carbohidratos complejos (50%) y fibras (10%), por lo que su ingesta nos da sensación de estómago pleno de manera prolongada y nos aportan energía de manera gradual. Son muy ricas también en potasio, fósforo, hierro y vitaminas B6 y B1.

Por su diferenciación del resto de lentejas, por su color y por no perder la piel en la cocción nos permiten hacer platos muy originales. Se pueden comer como un plato de cuchara y, también, son ideales para ensaladas.




Sopa de Bogavante al jengibre

 Sopa de Bogavante al jengibre

 Sopa sencilla y rápida para acompañar cualquier plato.

Ingredientes:

2 Bogavantes

2 manojos de ajetes

1 pieza de jengibre fresco

4 tomates maduros

2 Dientes de ajo

Perejil, sal y pimienta al gusto

200 ml de caldo de las carcasas de los bogavantes

 

Preparación:

Cocer los bogavantes en medio litro de agua, pelarlos, escurrir bien las carcasas, machacando las patillas y la cabeza, reservar el caldo.

En una olla poner el caldo, cocer los ajetes, los tomates, el ajo y el jengibre, todo picado en taquitos durante 20 minutos.

Añadir el bogavante troceado y dejar cocer otros 10 minutos.




Brazo de gitano con mandarinas

 Brazo de gitano con mandarinas

Una receta fácil, la presentación lo hace todo, de sabor refrescante y agradable al paladar.

Ingredientes:

Para el bizcocho:   

    3 huevos

    agua muy caliente

    75 g azúcar

    65 g harina

 

    Para la Crema:

    200 g nata líquida

    125 g mascarpone

    50 g azúcar

    5-6 mandarinas

    Para decorar:

    rodajas mandarinas

    azúcar glas

    1 poco crema

    hojas de menta

 

Instrucciones:

En un bol grande ponemos el agua muy caliente, en otro bol ponemos los huevos y los batimos, con el bol sobre la agua caliente (al baño María).

Batir unos 5 minutos después quitar el bol del baño María, añadir el azúcar y batir hasta que doble el volumen.

Añadir la harina cernida y mezclar suavemente.

Verter la mezcla en la bandeja del horno y extender la mezcla más o menos de 20 cm de largo y 20 cm de ancho.

Hornear 13 minutos a 170°C

Dejar enfriar bien mientras preparamos la crema.

Añadir en un bol muy frío la nata, el mascarpone, el azúcar y batir hasta montar bien que sea muy firme pero sin pasarse de batir, y después reservar.

Pelar las mandarinas, coger el bizcocho cortar los bordes y después poner la crema. Si somos hábiles las cortamos en rebanadas (quedará más jugoso y será más fácil de cortar).

Alisar bien la crema y colocar las mandarinas.

Enrollar con mucho cuidado y envolver con papel de horno y meter la nevera para media hora.

Sacar y decorar a gusto.




La Almáciga o Mastika de Quíos

 Mastiha, Almáciga o lágrimas de Lentisco.

La Mastiha (o almáciga) es una especia cristalina y aromática que se obtiene de la resina que se extrae del Lentisco (Pistacia lentiscus), un arbusto que crece en la isla de Quíos (Grecia), donde se ha producido desde la antigüedad por su aroma distintivo y sus características curativas.

La almáciga, es un producto exótico y muy antiguo que tuvo un valor muy alto en Oriente Medio, gracias a sus múltiples usos y a que se le atribuían muchas y variadas propiedades en todos los campos.

Las primeras referencias son tan antiguas como la historia escrita, ya que la cita Herodoto, y se conoce su uso por parte de Hipócrates y Galeno en la curación de enfermedades.

Se dice que el emperador Heliogábalo la mezclaba con el vino y que las mujeres la usaban para blanquear la piel de sus caras.

El Lentisco, es un arbusto de hoja perenne de a 2 a 3 m. de altura que a partir de los cinco años, produce las Lágrimas de almáciga, Mastika o Mastiha de Quíos.

Es una resina aromática en forma de lágrimas, rica en ingredientes terapéuticos y aromáticos, a los cuales se ha dado muy diversos usos a lo largo de la historia.

Contiene tantos y tan diversos componentes que su uso se extiende a la cosmética, a la salud y a la alimentación. Es rico en polímeros naturales y volátiles, ácidos terpénicos, fitosteroles y polifenólicos.

Ho se puede comprar por internet, a precios razonables, sin necesidad de viajar a Grecia.

El cultivo de la Mastiha fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2014, la Mastiha es Denominación de Origen Protegida en la Unión Europea desde 1997.

Al principio el sabor es ligeramente amargo, pero rápidamente adquiere un exótico sabor único, almizclado y leñoso que recuerda sutilmente a pino e incienso.












Usos culinarios: Para usar correctamente la mastiha se necesita un mortero y moler los cristales de mastiha con un poco de sal para una receta salada, o con un poco de azúcar para un plato dulce. Media cucharadita de Mastiha recién molida, suele ser suficiente para cocinar y hornear. En exceso puede dejar un regusto amargo. Por sus propiedades adherentes y gomosas, nunca se debe moler en un molinillo de pimienta o de café.

En Grecia se emplea desde la época clásica como chicle y ha llegado a ser declarado el primer chicle natural del mundo antiguo.

En la zona del Mar de Egeo y el norte de Grecia, se utiliza para sazonar los rellenos de queso dulce o para hornear ciertos panes festivos, bollos de leche, galletas, postres, pasteles, budines y dulces pascua. También se le da uso para algunos cafés, tés y vinos. En la parte norte del país, se emplea en la elaboración del helado llamado “Kaimaki”, que adquiere una deliciosa textura gracias a esta especia. Aporta su característico aroma resinoso al licor “Chios Mastiha”  y al “Mastiha Ouzo”, y estas se pueden usar de la misma forma en que se usan otras bebidas alcohólicas para cocinar. La nueva cocina griega ha innovando y ha introducido la Mastiha en pescado, pollo, cordero, cerdo, mermeladas y salsas de tomate.

Existe un queso con sabor a Mastiha en Líbano y Siria. En Iraq a veces se emplea en una bebida anisada llamada “Arak” y en ocasiones se condimenta el agua potable.

La Mastiha combina bien con limón, postres y en salsas dulces y saladas, desde el griego “Avgolemono” hasta salsas tipo bechamel. En postres cremosos hechos con yogur, crema batida o mousses. Junto con chocolate negro en salsas o en frutas cubiertas de chocolate. Armoniza con chocolate con leche, salsas de postre, helados de vainilla o chocolate negro, galletas dulces y para aromatizar aceite de oliva.




Pimientos rellenos con carne al horno

 Pimientos, rellenos con carne y arroz, cubiertos con queso parmesano, al horno.

Ingredientes:

    3 pimientos (que vas a cortar por la mitad)

    1 taza de arroz blanco cocido

    2 cebollas medianas

    400 gramos de carne molida

    2 dientes de ajo picaditos

    2 cucharadas de aceite oliva

    Perejil fresco

    Sal al gusto

    Queso parmesano rallado al gusto

 

Preparación:

Cortar los pimentones por la mitad a lo ancho, pasando también por la mitad del tallo.

Sacarles las pepitas.

Ponerlos en una fuente para horno boca abajo, es decir la piel hacia arriba, con un poco de aceite de oliva y llevarlos al horno precalentado a 190°C, hasta que la piel se dore un poco y se formen burbujas (aproximadamente 20 minutos).

Sacar del horno, dejar enfriar y pelar con los dedos con mucho cuidado para que no se rompan.

Picar la cebolla en cuadritos muy finos y freír con el aceite hasta que esté transparente sin dorar.

Agregar los dientes de ajo picaditos, unas hojitas de perejil y la carne molida.

Cocer por 15 minutos.

Agregar el arroz ya cocido y la sal a gusto, mezclar bien.

Rellenar los pimentones con la mezcla de carne y arroz.

Poner queso parmesano rallado encima de los pimentones y trasladarlos a una fuente para horno.

Llevar a horno a 180°C hasta gratinar el queso.

Sacar del horno, espolvorear perejil fresco picado fino sobre los pimientos y servir.